La acción de gobernar una
provincia impone la necesidad de tomar decisiones todos los días, varias veces
al día; y éstas deben estar basadas en los principios fundamentales de
identidad, autonomía, compromiso social y soberanía.
Cada decisión puede proponer
un desafío o una oportunidad. Los desafíos se relacionan con políticas públicas
cuya ejecución y resolución de dificultades recaen directamente sobre el
conjunto de la sociedad en forma positiva apoyadas en una estrategia de gobierno.
Mientras las oportunidades suelen relacionarse no con lo público sino con la
agenda de gobierno que sólo tiene como objetivo el beneficio propio,
desentendiéndose del pueblo.
Sabemos que la Caja de
Previsión Social funciona con dificultades, pero sabemos también que no es
deficitaria, y esas dificultades son superables si lo Solidario del sistema
previsional no se distorsiona a través de una mala distribución de la relación
activos/pasivos. El Sistema Previsional de la provincia requiere
Administración, no se soluciona siendo entregado para su desfinanciación en
perjuicio de todos los trabajadores del sector público, en actividad o no.
Sabemos que el presidente de
la Nación se maneja a través de amenazas y extorsiones; como sabemos también
que exige la entrega de nuestra Caja de Previsión al ámbito nacional o
facilitar su privatización (sin reparar en las consecuencias nefastas para sus
beneficiarios). Según plantean, la prenda de cambio sería facilitar la entrega
de las áreas maduras que abandona YPF. Un objetivo sustancial para el
gobernador Vidal, sin reparar demasiado en quién se haría cargo del pasivo
ambiental que la empresa de bandera deja como saldo negativo de la explotación.
Pensamos que enfrentar el
desafío de sanear y sostener la CPS sería la opción elegida por el gobernador; antes
que aprovechar la oportunidad de negocios que propone el traspaso de las áreas
petroleras. O se protege al conjunto, o se benefician unos pocos.
La Caja de Previsión Social
no es del gobierno. Es de todos los trabajadores públicos de la provincia,
quienes tienen la obligación de defenderla y evitar su traspaso o su
privatización.
La Caja de Previsión Social
no se entrega.
(yo le agregaría, como un
desafío:
“Si no tienen la capacidad o
voluntad de bien administrarla, entréguenla a sus dueños”)
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