Algunas propuestas de acción política.
Hoy,
en este presente político y social de nuestra provincia en el contexto nacional,
nos encontramos transitando un momento excepcional y dramático de nuestra
Historia. Y como todo momento histórico, deviene de causas y produce
consecuencias.
No
es menor el hecho internacional del uso que hace la derecha con fines
económicos de las multi herramientas de manipulación de masas en el marco de la
globalización, contando con socios (obedientes) locales en cada región. Pero
también deja su impronta entre las causas, la claudicación (por las razones que
sean, aprietes, coimas, falta de convencimiento o de compromiso social) de
aquellos dirigentes que, apoyados en una estructura partidaria, deben ser el
muro de contención frente a estas avanzadas contra el Pueblo, su soberanía, y
su bienestar.
El
macrismo, en su momento, se montó en la estructura nacional del partido
centenario: la UCR, logrando que la derecha neoliberal, por primera vez desde
la implementación del voto universal, llegara al gobierno a través de una
elección. Pero, ¿cómo fue posible que un club de “amigos”, sin estructura
partidaria, sin representación ni presencia territorial, sin historia
(comenzaron su aventura en el 2019), llegara al gobierno nacional por el voto
mayoritario de casi 15 millones de argentinos?
Y
una vez en la Casa de Gobierno, ¿cómo es posible que se apronten a modificar
las bases que hacen a la vida cotidiana de los argentinos, destruyendo la
República y sus Instituciones, bastardeando la democracia proponiendo un
Totalitarismo dictatorial mientras nosotros entramos en el juego de debatir
(¡debatir!) si es constitucional o no, si este artículo sí pero este no?
La
debilidad institucional que ha permitido este estado de cosas es inocultable.
Cuando
este absurdo caiga por su propio peso y el estallido social como reacción a
tanta ignominia, será una vez más el peronismo el que salga a levantar los
heridos y arreglar la casa. Pero esta vez deberá ser para siempre. Esto no debe
servir para que aquellos que hicieron posible este desastre se vuelvan a ubicar
en los mismos lugares desde donde llevaron a cabo su traición por acción u
omisión.
Es
imprescindible revisar las debilidades institucionales para repararlas y
fortalecerlas, si es necesario, refundando la República a través de una nueva
Constitución Nacional que al momento a demostrado ser insuficiente en cuanto a
hacerse respetar. De nada nos sirve un reglamento excelente que no se cumple, o
que sólo debemos cumplirlo nosotros.
Este
fortalecimiento institucional debe venir de la mano, imperiosamente, del
debilitamiento de los Poderes de facto, y el confronte con el Poder económico y
sus socios.
No
es un día, ni un mes, ni un año; es un trabajo de construcción que paso a paso
debe colocarnos, como Pueblo, en un mejor lugar.
En
nuestra provincia, la tarea es similar. Sin mesianismos, sin perros muertos que
asesoren ni ángeles que aconsejen; pero con un narcisismo autoritario y la
intención de negocios muy parecidos (Palermo Aike en el cono de silenció, las
áreas maduras de YPF para Pymes “amigas”; tercerización de tareas, manejo de
tierras, etc); y la identificación manifiesta de Vidal con el gobierno nacional
y con Macri.
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Como
propuesta de trabajo como para ir construyendo las bases de reconstrucción del
campo Nacional y Popular en la provincia y en el país, podríamos proponer a
cada Consejo Local partidario de todas las localidades de la provincia, el
debate de estos temas, utilizando este documento como disparador (o no) y que
elaboren un documento propio con conclusiones, las que se sumarán en el Consejo
Provincial del Partido Justicialista. (Esto puede ser propuesto a todos los
Consejos Provinciales del PJ del país para que hagan lo mismo con los Consejos
Partidarios locales, y establecer entre todos un Documento Declaración
Nacional) (Con intentarlo no se pierde nada)
Otra
tarea a realizar, en lo inmediato, es establecer una estrategia comunicacional
para que en nuestra provincia, en cada localidad, se exhorte a intendentes,
concejales, diputados provinciales, gobernador y sus funcionarios, se expresen
con claridad y sin ambigüedades cuál es su posicionamiento frente a la
destrucción de la Patria que está ejecutando el gobierno nacional.
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Estos dos documentos se adjuntan
como anexo para establecer que, de manera inequívoca, no podemos estar
demasiado sorprendidos por haber sido parte de las causas que generó este
presente, y que también sirven para el debate.
(Cuando el árbol tapa el
bosque-mayo 2022, Santa Cruz)
La
percepción de que el gobierno provincial había perdido el rumbo marcado por el
proyecto provincial devenido en nacional de la mano de Néstor Kirchner,
abriendo una brecha importante entre pueblo y gobierno, fue en definitiva lo
que inquietó y movilizó a viejos militantes peronistas que no sólo habían
comprendido, sino que además hicieron carne el hecho de que Néstor había sido
el mejor intérprete de la historia y la herencia peronistas, conformando como
consecuencia este Grupo de Peronistas de Santa Cruz.
La
causa no fue promovida por ningún tipo de narcisismo electoralista ni en
procura de una silla de escritorio, sino por la explícita falta de militancia
institucional, y la ausencia de ámbitos de debate sobre los temas fundamentales
que afectan a la provincia, sin dejar de entender que esta está atrapada en un
contexto nacional e internacional. No estamos solos en este mundo. En este
contexto, encontrar las respuestas a qué provincia es la que queremos, y qué
provincia es la que estamos construyendo en este rumbo, nos parece lo más
urgente e importante.
Entre
aquel momento inicial y este presente, vienen de la mano una derrota electoral,
la fragmentación del pretendido campo popular, y el crecimiento de una
oposición cada vez más de derecha que se encuentra con el beneficio de no tener
que hacer nada para crecer, sólo mirar y esperar.
El
pueblo también mira y lo hace cada vez con mayor desasosiego, comprendiendo que
necesita un gobierno que gobierne haciendo peronismo, en favor de las
necesidades del conjunto. El pueblo sabe, porque ya lo ha comprobado, que no es
suficiente con ganar una elección, porque a través de ésta solo se puede
acceder al gobierno. Pero si esto ocurre sin objetivos, sin compromiso, sin
doctrina, sin proyectos y sin militancia, el llegar al gobierno sólo se traduce
en una aventura personal.
El
mismo partido Justicialista, sin todos estos contenidos, se transforma en una
herramienta mellada e impropia para alcanzar estos objetivos de poner en marcha
la restauración de los principios peronistas de Justicia Social, Independencia
Económica y Soberanía Política. La única verdad es la realidad, y nuestra
realidad no está expresada en la burocracia partidaria sino en nuestra propia
historia.
Esa
Historia que nos habla de lucha y resistencia. La Historia de nuestra Gloriosa
Juventud Peronista que ponían el pecho y su sangre en las calles; no diplomas
en las paredes.
La
Historia no se mancha. Nos reclama traducir en términos de proyecto político
todos los principios y valores del peronismo, poniendo blanco sobre negro en
cuanto a cuál es la provincia que queremos construir, de qué modo y con qué
recursos; para poder llegar al pueblo con el claro mensaje de que queremos ser
gobierno, pero con un mensaje aún más claro de para qué queremos serlo. Sin
dudas, este será el único camino que nos lleve a recuperar credibilidad y la
confianza del pueblo transformándonos en su única esperanza de un futuro mejor.
No
es momento de aventuras personales ni de vanidades electoralistas. El momento
nos indica en forma inequívoca que el único héroe posible es el héroe
colectivo. Desde nuestra propia historia más profunda sabemos que ese héroe
necesita conducción y representación.
La
tarea es ardua; sin lugar para indecisiones, tibiezas ni demoras. Desde su
complejidad nos desafía, nos convoca, y nos pone a prueba como peronistas para
retomar el rumbo marcado por Néstor para que el legado de Perón y Evita llegue
a sus únicos herederos: el Pueblo.
(Amigos, compañeros, militantes y kiosqueros – 8 de
agosto de 2022).
Suele ser un error común, de ejecución continua,
colocar el origen de nuestros males y fracasos en otro, en un tercero. Sin
detenernos un poco a pensar qué parte de responsabilidad nos toca en cada caso.
No damos lugar a la reflexión, no creamos nuestro espacio para la auto crítica;
no habilitamos los espacios para el debate.
Está establecido en el juego de ajedrez un principio
que es de fundamental entendimiento, porque de lo contrario no podremos avanzar
en la construcción de nuestro juego: “No podemos comenzar a ganar si no sabemos
ni comprendemos por qué perdemos”. En ajedrez gana el que comete menos errores
y pierde el último que se equivoca; por lo que dedicamos más tiempo a
identificar y conocer nuestros errores que a descubrir combinaciones
brillantes. Si queremos comenzar a ganar, primero debemos saber por qué
perdemos; qué está mal en nuestro juego.
Macri, el neoliberalismo más salvaje, la derecha no
peronista (en lo que a mí respecta la derecha no es peronista), la oligarquía,
han sido y son la excusa perfecta para justificar nuestros fracasos y
limitaciones. Pero ante la mirada crítica no pudieron ni pueden ocultar las
verdaderas razones que parten de nosotros mismos (como conjunto) y son la
verdadera causa de nuestros fracasos políticos. En cuanto a las limitaciones,
sólo hace falta justificarlas para verdaderamente tenerlas.
Los partidos políticos ya no son los partidos
políticos. No son una herramienta de formación y cohesión política, sino que se
han convertido simplemente en un sello de goma para la habilitación de las
aspiraciones electorales sin contenido doctrinario ni compromiso político.
Pedir fidelidad y lealtad partidaria sin exigir en la misma medida una lealtad
doctrinaria es sólo disciplinamiento, y si hay algo que no debemos ser es
precisamente disciplinados, “No queremos tropa, queremos militantes activos y
presentes que nos ayuden a equivocarnos lo menos posible”.
¿Sentido corporativo o espíritu de cuerpo?
El sentido
corporativo es una serie de patrones repetitivos que determinan cómo se hacen
las cosas en un grupo o en una institución, pública o privada. Estos patrones
se nutren de manera instintiva y repetitiva, por hábitos y emociones
compartidos, no como una conducta asimilada por comprensión sino como una
imposición de la misma organización. En el espíritu corporativo los individuos
no tienen valor por sí, quedando sometidos a la necesidad de la misma
corporación. Es como los principios de la naturaleza que no protege individuos,
sino que protege la especie.
El espíritu de cuerpo es un sentimiento de
unidad y cohesión por parte de los miembros de un grupo. Se caracteriza por la
identificación que los miembros del grupo tienen entre sí, su preocupación por
el bienestar de los demás, el mutuo sentimiento de pertenencia y un cierto
sentido de objetivos comunes, siendo sumamente importantes los individuos que
lo integran, ya que la prevalencia del grupo depende de todos y cada uno de sus
integrantes.
Los espacios donde perdemos y por qué perdemos.
Perdemos en todos los espacios donde predomina
la mentira y es casi imposible establecer el debate de ideas.
La televisión o el celular es más importante que
aquello que pretendamos comunicar.
Formación de cuadros y militantes
a. Para una elección, gobernar y construir (si se
gana la elección).
b. Para la resistencia y la construcción (si se
pierde la elección).
A los que odian y se oponen no los vamos a convencer
de nada. ¿De qué vamos a convencer a los compañeros e indiferentes?, si somos
gobierno y no podemos dar respuestas a las demandas y necesidades de la gente.
La gente en general tiende a creer sin analizar todo
lo que se emite por un medio o por internet, en tanto ese mismo principio o
fenómeno comunicacional lo lleva a descreer de todo lo que pueda decir un
político así sea un militante conocido de su barrio o un estigmatizado con
chapa de representante o dirigente.
En esto, muchas veces son esos mismos
funcionarios/dirigentes los que fortalecen este estereotipo de funcionario
corrupto con su acción, propia de aquel que no confía demasiado en el proyecto
nacional y popular, estableciendo a su alrededor pequeñas, o no tan pequeñas,
islas (kioscos) que, según su apreciación, le permitirán “pactar” con el
enemigo para mantener su status quo de bienestar personal. Esto, obviamente,
los corre por completo de la doctrina que nos inspira y moviliza.
Si este no es el impedimento, la barrera
comunicacional se instalará a partir de sus demandas y necesidades, a las que
generalmente no podremos dar respuesta a pesar de ser gobierno.
¿Perdemos por ellos, por nuestros oponentes; o
perdemos por nosotros mismos?
(Desarrollar todas las falencias propias, en la que
toman un rol fundamental los kiosqueros e impresentables).