domingo, 14 de abril de 2024

SINCERAMIENTO INSTANTANEO - Carta abierta (22/feb/2024)

 

El paso de la Historia va poniendo de manifiesto el modo en que la marcha de los tiempos se va acelerando cada vez más, de modo tal que los procesos sociales y políticos están tendiendo a ser prácticamente instantáneos.

Este efecto parece imponer a los gobiernos un desgaste prematuro que no se debe al ejercicio del mismo durante uno o más períodos, ni tampoco a la suma de errores cometidos.

Pareciera que vienen desde su origen con la impronta del fracaso en cuanto al rol de un gobierno democrático, a la vez que, a los gobernantes de turno, no parece importarles esta exposición que, a fuerza de realidad, se transforma simplemente en una declaración de intenciones.

Manifestábamos en nuestra Carta Abierta del 13 de febrero pasado que, frente a la tan postergada paritaria, tenía el gobernador Claudio Orlando Vidal la oportunidad de demostrar de qué estaba hecho su gobierno, tras haber dejado en claro de qué estaba hecha su prolongada campaña.

Los trabajadores de la administración pública en todos sus estamentos, provinciales y municipales abrazaron el discurso de campaña que les proponía la lucha en defensa de sus derechos, y volcaron mayoritariamente su voto de confianza.

“Denme la oportunidad”, decía el candidato Claudio Vidal.

Proponía también: “Es un error pensar que la inflación en la Argentina se baja ajustando el salario de los trabajadores. Cada uno de nosotros tenemos un familiar docente, policía, un familiar que trabaja en la administración pública, un familiar enfermero o enfermera. Todos son trabajadores del Estado. Y yo no creo que esos trabajadores, en una provincia que está llena de recursos, que todo el tiempo recibe ayuda económica y que tiene más de tres plazos fijos, no pueda dar un aumento del 100% para los trabajadores estatales. Así que esta pelea también es por los trabajadores del Estado. Nada más y muchas gracias”. (Textual).

La táctica utilizada por el gobernador Claudio Vidal, y su ministro de Trabajo Julio Gutiérrez, fue la de demorar, con la justificación de la reciente asunción, la definición de las reuniones paritarias prometiendo que venían nuevos modos de dialogar. En esa demora, el gobierno nacional que Claudio Vidal apoyó electoralmente y pretende emular como un aliado disciplinado, impuso una devaluación del 118% que licuó el salario salvajemente, sumándole un 26% y un 21% de inflación en diciembre y enero últimos, alcanzando un acumulado del 52% (mayor aún en nuestra provincia) en tanto los salarios quedaron estancados.

Como consecuencia de esta táctica, la brecha entre los salarios y la línea de pobreza se convirtió en una nueva grieta en perjuicio de los trabajadores, que al “ritmo de NO HAY PLATA” pretenden conformar con un ofrecimiento del 20% en dos tramos. Ofrecimiento que gremios disciplinados aceptan rápidamente, pero que los gremios de representación mayoritaria han rechazado de plano, sintiéndose burlados por el gobernador Vidal y su ministro de Trabajo Julio Gutiérrez.

Esta táctica responde a una sola estrategia: esconder las partidas que la provincia tiene y recibe para sostener el relato de una crisis heredada, mientras acumula los recursos de los santacruceños sin destinarlos a los dueños de estos, los trabajadores santacruceños.

Vidal y Gutiérrez, del otro lado del mostrador, han sabido manejarse como verdaderos patrones, sólo porque los gremios de la administración pública provincial no cuentan con la capacidad bélica del gremio petrolero que, extorsionando a las empresas con la amenaza de detener la producción (lo que les acarrearía cuantiosas pérdidas) logran un aumento del 75% en tres cuotas que en el acumulado representa un 90.6% de aumento (teniendo en cuenta además que los salarios del sector no son salarios de hambre). Dejando en claro además que para ellos en la provincia de Santa Cruz hay trabajadores de primera, y trabajadores de segunda o tercera.

El gobernador Claudio Vidal, y el ministro de Trabajo Julio Gutiérrez, pueden decir que en la actividad privada mientras repiten el mantra de “no hay plata” en la provincia. Pero no pueden decirlo sin mentir. ¿No hay plata?

¿Vemos los números?

La masa salarial de empleados públicos activos es de $21 mil millones; en tanto la de los pasivos alcanza los $14 mil millones. Un monto de $35 mil millones.

Los ingresos de enero 2024 comparados con enero 2023 fueron un 300% mayor.

Estos ingresos recibidos por la provincia, en números oficiales:

Regalías nacionales por petróleo $33 mil millones

Rentas provinciales $17 mil millones

Regalías petroleras $21 mil millones

Canon nacional por hidrocarburos $16 mil millones

En enero 2024 la provincia de Santa Cruz tiene acumulados más de $80 mil millones con una masa salarial de $35 mil millones y el gobierno ofrece como solución un 10% de aumento.

Si no fuera que parecen gente seria, se podría pensar que se están burlando de los trabajadores; además de generarle serios conflictos comunales con la asfixia financiera a la que somete a los intendentes, propios y ajenos. Los que, en algún momento, más temprano que tarde, deberán definir su posición de continuar con la obsecuencia disciplinadamente, o representar el interés de sus pueblos, para lo que han sido elegidos.

Como referíamos al principio en cuanto a la aceleración de los tiempos, todo indica que a este gobierno provincial le alcanzó con 70 días para mostrar su rumbo, en consonancia con el gobierno nacional. Y ese rumbo no se avizora como favorable para los santacruceños y las santacruceñas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡BASTA! (31/mar/2024)

El grado de perversidad y destrucción que presenta el actual gobierno nacional es inédito. No vamos a encontrar en la historia política y ...